Marruecos refuerza su seguridad energética con un ambicioso plan de almacenamiento estratégico
Rabat – La ministra de la Transición Energética y del Desarrollo Sostenible, Leila Benali, presentó ante la Cámara de Representantes un plan clave para fortalecer el almacenamiento estratégico de productos energéticos en Marruecos, en un contexto internacional marcado por la volatilidad de los mercados.
El Gobierno apuesta por un aumento significativo de las capacidades de almacenamiento, con un crecimiento de más del 30% en las inversiones durante los últimos tres años. El objetivo es alcanzar los 3,2 millones de metros cúbicos en 2025, antes de añadir 1,5 millones adicionales de aquí a 2030, gracias a una inversión global de 6.000 millones de dirhams.
Uno de los pilares del plan es la optimización de las infraestructuras existentes, especialmente los depósitos de SAMIR. Según la ministra, las reservas actuales cubren adecuadamente la demanda de gasóleo, gasolina y fuel, aunque persisten desafíos en el almacenamiento de gas butano y combustible de aviación.
Para hacer frente a estas carencias, se han lanzado nuevos proyectos que permitirán aumentar las capacidades en 400.000 metros cúbicos para el gas butano y 100.000 metros cúbicos para el queroseno de aviación antes de 2030.
El tercer eje estratégico apunta a una mejor distribución territorial. Actualmente, cerca del 80% del almacenamiento se concentra en Casablanca-Settat y Tánger-Tetuán-Alhucemas, lo que impulsa al Ejecutivo a diversificar las inversiones hacia otras zonas, en particular el proyecto del Puerto Nador West Med, llamado a convertirse en un hub estratégico de hidrocarburos y gas natural.
Con este plan, Marruecos busca reforzar su resiliencia energética, anticipar posibles crisis de suministro y consolidar su posición como actor clave en el sector energético regional.
