Estas Altas Instrucciones Reales reflejan la Alta Solicitud que el Soberano no cesa de conceder a la protección de la vida de los ciudadanos, la preservación de su seguridad y la garantía de su protección frente a las repercusiones de las condiciones climáticas excepcionales.
En esta reunión, en la que participaron los ministros y responsables de los distintos departamentos gubernamentales, instituciones y servicios miembros del Comité, se examinó la situación actual en la ciudad de Alcazarquivir (noroeste de Marruecos), se hizo un seguimiento de la evolución sobre el terreno y se evaluó la magnitud de los daños registrados.
También se trató la coordinación de las diferentes intervenciones y la adopción de las medidas necesarias para proteger a la población y garantizar la seguridad de los ciudadanos y sus bienes.
Esta reunión se inscribe en el marco del estrecho seguimiento y la especial atención que prestan las autoridades públicas a las repercusiones de las perturbaciones meteorológicas que experimentan algunas regiones del Reino, en particular Alcazarquivir, tras las excepcionales inundaciones provocadas por las fuertes precipitaciones, la crecida de los ríos y las limitaciones relacionadas con la gestión de las reservas de las presas, que han alcanzado un índice de llenado del 100 % debido a las importantes aportaciones hídricas registradas.
La reunión también fue una oportunidad para repasar las medidas destinadas a reforzar la dinámica de las intervenciones en curso y la vigilancia operativa existente, mediante el estímulo de los mecanismos de identificación y seguimiento operativo, el refuerzo de la movilización de recursos humanos y medios logísticos, y el despliegue de los equipos necesarios.
También se trató de consolidar la estrecha coordinación entre las autoridades, los servicios competentes y los diferentes actores, y de adoptar medidas de apoyo cualitativas, con el fin de orientar las intervenciones con mayor eficacia y eficiencia ante las condiciones climáticas críticas.
Durante esta reunión, también se examinaron las medidas adoptadas para contener la crecida de los ríos Oued Loukkos y Oued Sebou, así como de los cursos de agua relacionados con ellos, limitar el perímetro de las zonas inundadas y reducir los posibles impactos sobre la población, los bienes y las infraestructuras, en el marco de una coordinación estrecha y continua entre los diferentes actores.
En el mismo contexto, se hizo hincapié en la necesidad de seguir el seguimiento y la vigilancia minuciosa de la evolución de la situación, velando al mismo tiempo por la máxima movilización y garantizando una intervención inmediata siempre que sea necesario, hasta que mejoren las condiciones meteorológicas y finalicen estas circunstancias excepcionales.
Esta reunión fue además una oportunidad para reiterar la necesidad de movilizar a todos los servicios y autoridades públicas, así como de proseguir con los esfuerzos necesarios para acompañar a las personas afectadas y brindarles todo tipo de apoyo, con el fin de mitigar los efectos de estas perturbaciones climáticas y reforzar las condiciones de seguridad pública.
Elogiando el espíritu de responsabilidad y el compromiso positivo que han caracterizado las intervenciones de todos los actores con el fin de reducir la magnitud de los daños y pérdidas registrados, los participantes instaron a todos los ciudadanos, en particular a los que residen en las zonas concernidas, a que mantengan la máxima vigilancia, cumplan las instrucciones de las autoridades competentes y eviten correr riesgos, con el fin de proteger vidas y bienes y garantizar la seguridad de todos.
