Marruecos limita las exportaciones de tomate a África ante la subida de precios: Europa mantiene sus suministros
7 de noviembre de 2026 | 2 minutos de lectura
Marruecos ha decidido frenar temporalmente la concesión de nuevas licencias para exportar tomates a los mercados africanos ante el aumento de los precios en el mercado nacional. La medida busca garantizar el abastecimiento interno y aliviar la presión sobre los consumidores, mientras que las exportaciones destinadas a Europa podrán continuar con normalidad.
La decisión introduce una diferencia importante entre los destinos comerciales del tomate marroquí: se restringen temporalmente los nuevos permisos hacia África, pero se mantienen las exportaciones al mercado europeo.
Sin nuevas licencias para África, pero continúan los envíos autorizados
La restricción afecta exclusivamente a la emisión de nuevas autorizaciones de exportación hacia los países africanos. Las empresas que ya cuentan con licencias en vigor podrán seguir realizando sus envíos hasta que estas caduquen.
Por el momento, las autoridades marroquíes no han anunciado una fecha para levantar la medida. Su duración dependerá principalmente de la evolución de la producción nacional y de la situación de los precios en los mercados locales.
Souss-Massa, en el centro de la crisis de producción
Uno de los principales factores que explican esta decisión es la caída de los rendimientos agrícolas en Souss-Massa, especialmente en una región considerada estratégica para la producción de tomate en Marruecos.
A esta situación se suma el encarecimiento de los costes agrícolas, incluidos los fertilizantes y los combustibles, que está afectando a los productores y reduciendo la disponibilidad de producto.
La presión ya se refleja en los mercados nacionales, donde el precio del kilogramo de tomate se aproximaba a los 15 dirhams (unos 1,40 euros) antes de la aplicación de la restricción.
Europa mantiene sus exportaciones
Uno de los aspectos más destacados de la decisión es que los envíos hacia la Unión Europea no se ven afectados. Marruecos mantiene así sus operaciones comerciales con uno de sus principales mercados de destino y continúa consolidando su posición como proveedor destacado de tomate para los países europeos.
Los mercados africanos, por su parte, representan una parte menor de las exportaciones marroquíes, lo que permite aplicar esta limitación sin modificar los principales flujos comerciales hacia Europa.
Una medida para proteger el mercado interno
Con esta decisión, Marruecos busca priorizar la disponibilidad de tomate para el consumo nacional en un momento marcado por el aumento del coste de los alimentos.
La cuestión ahora es cuánto tiempo se mantendrá esta restricción y si contribuirá a moderar los precios en los mercados locales. La reanudación de la concesión de nuevas licencias para África dependerá de la recuperación de la oferta y de la estabilización del mercado nacional.
