Marruecos rechaza ser utilizado como “chivo expiatorio” en el debate político español
Rabat endurece su mensaje ante lo que considera una instrumentalización política y mediática del Reino en España
Rabat — Marruecos ha expresado su malestar por lo que considera una creciente instrumentalización del Reino en determinados debates políticos y mediáticos en España, y ha reclamado que las cuestiones relacionadas con las relaciones bilaterales sean abordadas desde la responsabilidad y el sentido común.
En su posicionamiento, el Reino sostiene que algunas de las preguntas planteadas en el debate público español “no deben buscarse en Marruecos, sino ante los actores españoles”, en una clara referencia a las responsabilidades que, según Rabat, corresponden a las instituciones y dirigentes españoles.
Marruecos también lamenta que determinados sectores políticos y mediáticos españoles continúen utilizando al Reino dentro de sus propias agendas internas. El Gobierno marroquí considera especialmente preocupante que partidos con una larga experiencia de gestión hayan entrado, a su juicio, en una dinámica de “sobrepuja irrazonable y populista”, alejándose del análisis objetivo.
Críticas a iniciativas políticas e institucionales
El mensaje marroquí también apunta a determinadas iniciativas procedentes de instituciones legislativas y judiciales españolas que, según Rabat, pueden contribuir a aumentar las diferencias entre ambos países.
Marruecos advierte contra lo que describe como una sustitución del análisis objetivo por la acusación y del buen juicio por planteamientos simplistas. Para el Reino, este tipo de dinámicas alimenta una “estrategia del miedo” que termina perjudicando a todas las partes.
“Marruecos no acepta ser un fondo de comercio electoral”
Uno de los puntos más contundentes del mensaje llega cuando Rabat afirma que “el Reino de Marruecos no acepta ser un fondo de comercio electoral” y que tampoco está dispuesto a convertirse en “el chivo expiatorio de ajustes de cuentas partidistas”.
Marruecos recuerda que la proximidad geográfica entre ambos países constituye una realidad permanente y considera que corresponde a los responsables políticos transformar esa vecindad en una oportunidad estratégica.
Según Rabat, una política basada en la “valentía y clarividencia de miras” puede convertir la relación entre España y Marruecos en un activo para el futuro. Por el contrario, advierte de que la falta de visión estratégica podría transformar ese capital en una fuente permanente de desconfianza y tensiones recurrentes.
El mensaje llega en un contexto marcado por el intenso debate político en España sobre diferentes asuntos relacionados con Marruecos y pone de manifiesto la preocupación de Rabat por el impacto que estas controversias puedan tener en la relación bilateral.
España y Marruecos mantienen una relación estratégica en ámbitos como la seguridad, la migración, el comercio y la cooperación económica, por lo que cualquier escalada de la tensión política puede tener repercusiones más allá del debate partidista interno.
