Cooperación antiterrorista entre Marruecos y España permite desarticular una célula yihadista en Cataluña
Importancia de la desarticulación de una célula yihadista en Cataluña
Madrid – 18 de agosto de 2025
La cooperación en materia de seguridad entre Marruecos y España volvió a demostrar su eficacia. La Policía Nacional española, en estrecha colaboración con la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST) de Marruecos, detuvo en la localidad de Vallfogona de Balaguer (Lérida) a dos presuntos simpatizantes de la organización terrorista Daesh.
Los arrestados, de 24 y 26 años, están acusados de autoadoctrinamiento, difusión de propaganda terrorista e incitación a cometer actos violentos. Según fuentes policiales, la investigación se inició hace más de un año y medio y reveló que uno de los sospechosos, ya conocido por las fuerzas de seguridad, mostraba un alto grado de radicalización y ejercía un papel activo en la captación y adoctrinamiento para la comisión de atentados.
Durante la operación, desarrollada el pasado jueves, se efectuaron varios registros domiciliarios que permitieron la incautación de material informático y dispositivos electrónicos, actualmente en fase de análisis. El juez de instrucción central número 1 de la Audiencia Nacional ordenó la detención preventiva del principal sospechoso.
Las autoridades subrayaron que la DGST marroquí desempeñó un papel clave en el seguimiento, localización y neutralización de los dos individuos, consolidando una vez más a Marruecos como socio estratégico de España en la lucha contra el terrorismo yihadista.
El operativo contó con la participación de las brigadas de Información de Lérida, Tarragona y Barcelona, junto con los servicios de inteligencia marroquíes, reflejando el alto nivel de coordinación antiterrorista entre ambos países.
Este caso confirma no solo la presión sostenida contra el terrorismo en suelo español, sino también la eficacia de una cooperación bilateral que se ha convertido en referencia dentro de la seguridad internacional. Marruecos y España consolidan así una alianza esencial frente a las amenazas globales, reforzando la estabilidad en la región euromediterránea.
