Barcelona — La eliminación del Barça ante el Atlético en los cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA sigue generando fuertes reacciones. Este miércoles, Joan Laporta no ocultó su indignación y cargó duramente contra el arbitraje del colegiado francés Clément Turpin durante el partido frente al Atlético de Madrid.
El dirigente azulgrana calificó la actuación arbitral como “inaceptable”, señalando tanto decisiones tomadas en el campo como la intervención del VAR. Según Laporta, varios fallos condicionaron directamente el resultado y terminaron perjudicando los intereses del conjunto catalán.
Durante su intervención, detalló varias jugadas polémicas. Entre ellas, destacó la expulsión de Eric García, que en su opinión fue incorrectamente revisada por el VAR cuando inicialmente se había mostrado tarjeta amarilla. También cuestionó la anulación de un gol de Ferran Torres, un posible penalti no señalado sobre Dani Olmo y una acción sobre Fermín que terminó con el jugador lesionado sin sanción arbitral.
A pesar de las críticas, Laporta reconoció el mérito del Atlético de Madrid por lograr el pase a semifinales. No obstante, confirmó que el club presentará nuevamente una queja formal ante la UEFA, después de que una primera reclamación fuera rechazada.
Visiblemente molesto, el futuro presidente también respondió a quienes consideran que el Barcelona recibe ayudas arbitrales, rechazando esas afirmaciones y defendiendo la posición del club.
En el plano deportivo, Laporta pidió pasar página y centrarse en la liga doméstica. El equipo mantiene una ventaja de nueve puntos sobre su perseguidor más cercano, el Real Madrid, y buscará asegurar el título en las próximas jornadas.
El mensaje desde la directiva es claro: polémica cerrada, foco total en conquistar una nueva Liga.
