La LGV Kenitra-Marrakech alcanza el 30 % de avance y transformará la movilidad en Marruecos
El proyecto de la nueva línea de alta velocidad (LGV) entre Kenitra y Marrakech continúa avanzando a gran ritmo. El ministro de Transporte y Logística, Abdessamad Kayouh, anunció este lunes en Rabat que la tasa de realización de las obras ya alcanzó el 30 %.
Durante una sesión en la Cámara de Representantes, el ministro destacó que esta infraestructura estratégica permitirá revolucionar el transporte ferroviario en Marruecos, conectando ciudades clave como Rabat, Casablanca y Marrakech, además del aeropuerto Mohammed V y el futuro gran estadio de Benslimane.
El proyecto forma parte de un ambicioso programa nacional impulsado por la ONCF, con inversiones cercanas a los 96 mil millones de dirhams, consideradas las más importantes del Reino en el sector ferroviario durante la última década.
La nueva LGV Kenitra-Marrakech tendrá una longitud de 430 kilómetros y un coste estimado de 53 mil millones de dirhams. El programa también contempla la compra de 168 nuevos trenes y una inversión adicional de 14 mil millones de dirhams para reforzar el sistema ferroviario actual.
Uno de los principales objetivos del proyecto es reducir drásticamente los tiempos de viaje. El trayecto entre Tánger y Marrakech pasará de 6 horas y 30 minutos a solo 3 horas y 30 minutos, mientras que la conexión entre Rabat y Tánger se reducirá a una hora.
Además, el nuevo enlace ferroviario permitirá conectar el centro de Rabat con el aeropuerto Mohammed V en apenas 35 minutos. El trayecto entre el aeropuerto de Casablanca y Marrakech no superará los 55 minutos.
Respecto a la futura extensión hacia Agadir, el ministro confirmó que los estudios preliminares ya han finalizado. Esta segunda fase del proyecto implicará importantes obras de ingeniería en la región del Alto Atlas, donde los puentes y túneles representarán cerca del 70 % de la infraestructura prevista.
El coste estimado de la línea Marrakech-Agadir ronda los 55 mil millones de dirhams, mientras el Gobierno marroquí y la ONCF trabajan actualmente en la movilización de financiación internacional para hacer realidad este nuevo eje ferroviario estratégico.
