Nadia Layoubi Loukili relanza el debate sobre el hijab y la libertad profesional en los medios marroquíes
Rabat – 7 de enero de 2026
La periodista y responsable editorial de la cadena pública marroquí 2M, Nadia Layoubi Loukili, se ha situado en el centro del debate mediático nacional tras una publicación en redes sociales en la que denuncia las limitaciones profesionales que siguen afectando a las periodistas que usan hijab en la presentación de informativos.
En un mensaje difundido en su cuenta oficial, Layoubi Loukili expresó su frustración ante una realidad que, según afirma, persiste a pesar de los avances en materia de igualdad y profesionalización del sector audiovisual. La periodista subrayó que el uso del velo continúa siendo un obstáculo para acceder a puestos visibles, incluso cuando se cumplen todos los criterios de competencia, experiencia y credibilidad periodística.
Reacciones y debate en la opinión pública
La publicación generó una fuerte repercusión en plataformas digitales, donde numerosos profesionales de la comunicación, activistas y ciudadanos mostraron su apoyo a la periodista. Para muchos, el mensaje de Layoubi Loukili representa una llamada de atención necesaria sobre prácticas no formalizadas que siguen influyendo en la gestión de los medios públicos.
Otros sectores, sin embargo, consideran que el debate debe abordarse dentro de un marco institucional más amplio, que tenga en cuenta la identidad editorial y la imagen del servicio público audiovisual.
Más allá de un caso individual
Especializada en periodismo ambiental, Nadia Layoubi Loukili es una figura reconocida en el panorama mediático marroquí. Desde su decisión de llevar hijab en 2016, se ha convertido en un símbolo de diversidad profesional dentro de la televisión pública, abriendo camino a nuevas generaciones de periodistas.
Su testimonio ha reactivado una discusión de fondo:
¿Puede hablarse de igualdad de oportunidades si la apariencia personal condiciona el acceso a determinadas funciones?
¿Deben los medios públicos reflejar la pluralidad cultural y social del país?
Mientras el debate continúa, el caso de Nadia Layoubi Loukili vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar las políticas internas de los medios y de avanzar hacia un modelo más inclusivo y representativo de la sociedad marroquí actual.
