El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha desvelado un plan de 43 medidas destinadas a calmar las protestas de los agricultores, que han estado en pie de guerra desde principios de febrero. El documento, obtenido, incluye propuestas de flexibilización de la Política Agraria Común (PAC) y nuevas iniciativas como la prórroga de normativas sanitarias.
Entre las medidas destacadas se encuentran la simplificación y flexibilización de la condicionalidad de las ayudas directas de la PAC, con exención de controles para explotaciones de hasta 10 hectáreas. También se propone flexibilidad en la aplicación de los ecorregímenes, así como ayudas e incentivos para el uso del cuaderno digital de explotación.
El plan también aborda cuestiones relacionadas con la fiscalidad, con el mantenimiento de beneficios como la deducción del gasóleo agrícola y una reducción del 15 % en el rendimiento neto para el ejercicio fiscal 2023.
Además, se contempla un refuerzo de la inspección en frontera de las importaciones agrarias, así como la defensa de las cláusulas espejo en las relaciones comerciales. También se prevé un aumento en el límite de las ayudas « de mínimis » del Estado.
El ministro de Agricultura, Luis Planas, espera alcanzar un acuerdo con las organizaciones agrarias antes de las próximas elecciones, para evitar que el sector se vea arrastrado por los procesos políticos. Confía en que la Unión Europea apruebe las cláusulas espejo en la próxima legislatura.
Este plan busca responder a las preocupaciones del sector agrario y calmar las tensiones que han estado viviendo los agricultores en las últimas semanas. Ahora queda pendiente el debate interno de las organizaciones agrarias sobre estas medidas propuestas por el Ministerio.
